1.6.22

Biomitomecánica de la presencia | A propósito de La Voltereta (Mar Reykjavik, 2022)

Biomitomecánica de la presencia

Una película a base de incorporaciones del presente. Su posibilidad. Su inexportabilidad. Y una escultura cilíndrica, de maestría fallera. Mar Reykjavik se expone al estudio, manipulación y manufactura de mecanismos y metodologías que expliciten una traducción a lo real. No es, por tanto, un estudio del presente sino de la biomitomecánica que hace, técnicamente, emerger presencias.

Para Sylvia Wynter, las categorías de lo biológico o fisiológico se constituyen en mutuidad con aquellas de lo narrativo, lo relatado, lo representado culturalmente. Por eso, desde su rotunda crítica al humanismo moderno-colonial, propone una revisión constante desde la complejidad biomítica con que se es. Es una praxis biomítica, la humaneza. La Voltereta atiende a la mecánica de esta praxis, en su defensa.

La humaneza emergiendo a través de operaciones de recursión, no tanto en cambio universal. La humaneza defendiendo el ensanchamiento de las formas del presente, que no la linealidad del tiempo ni la geometría euclidiana de la que no hay afuera. Una zona ancha espaciotemporal, un volumen a la vista que cambiará por combustión en iteración. Se quema hasta por dentro, una y otra vez y así apuntala la presencia fuera de quicio, en el espacio-tiempo ritual.

La Voltereta moviliza procesos auto-instituyentes que tienen la potencia de reinscribir o re-escribir las operaciones de humaneza en el hacer. En el auto-manufacturarse: versionar, crecer, cantar, inventar. En la auto-institución hay siempre giro, la cosa es desde dónde operarlo: ¿impresión <> inercia? ¿transformación <> dolencia? ¿invocación <> ficción? ¿intuición <> abrazo? ¿nutación <> reparación?

Primero está la fase de impulso, con la semiosomática de lo rígido, lo controlado, la ordenación de posiciones. Para hacerla aquí-ahora, cuatro actos en digital. Luego está el fuego, ritual para oscilar el eje en movimiento, la nutación de las formas. Y luego viene la caída en actos analógicos, una redistribución de lo factible y de lo sensible cuya salida será parecida al presente, pero habiendo encarnado la energía rotacional, una inercia, una memoria, una imaginación, unas formas de hacer. Después de la caída el presente es impresentable y urge seguir intentando su biomitomecánica. En la maestría del fallo, while mastering the fall. Somos la humaneza defendiéndose.

Jara Rocha, Junio 2022

 


 + info exposición "La voltereta" en Galería Àngels Barcelona http://angelsbarcelona.com/en/artists/mar-reykjavik/exhibitions/la-voltereta/287

+ info trabajo Mar Reykjavik https://www.mataderomadrid.org/en/residence/mar-reykjavik

No hay comentarios: