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1.5.23

El acento enebé | A propósito de MEVAVEU (Laura Llaneli, 2023)

En una instalación circular, ocho altavoces reposan sobre unas estructuras forjadas siguiendo las formas del sistema de fonación humano. A partir de un método de espacialización sonora, se distribuyen ambiental y dramatúrgicamente cantos y habla, todo en contra (o a pesar) del sistema binario sexo-género hegemónicamente impuesto (también) sobre las operaciones vocales.

Imagen: Neo2
 

El acento enebé

Un aparataje fonador es co-constituyente, y en él participan desde memorias orales y jergas hiperlocales hasta traumas transgeneracionales, partículas en suspensión, palabros, afirmaciones, cartílagos elásticos, susurros, sustancias varias, atragantes por deseo o gemidos por miedo circulados en el pasado más o menos reciente.

Siempre-ya-ahí, un aparataje apropiadamente impropio, MEVAVEU opera siempre-con. Radicalmente relacional, complejo, coral. En equilibrio sutil y renegociable, inacabado, encarnado. Los mecanismos de inscripción fonética se ocupan de hacer vibrar de una forma muy particular a los modos de existencia respirantes. Suceden así, a través. Voces que vibran a través de unos llamados cuerpos que emiten y se sostienen.

En orientación multifocal, no lineal, Laura Llaneli propone atender a la exuberancia fonética de vocalizaciones cualesquiera. Del querer tal cual, de tal y de cual. Un proceso grupal expansivo, resonante, vibracional. De disidencia infinita, como el ocho pero chueco.

Atmósferas de toxicidad diversa, silencios, inspiraciones, procesos de hormonación sintética, condicionantes de opresión, carraspeo y/o privilegio callado intersectados. Balbuceos, materia mucosa, impugnaciones en proceso de ser enunciadas.

Meva de vida meva y de sus dichas vidas. Encontradas siempre-con, emiten en pie de glotis. Alta voz a la altura de las voces encarnadas y vibrantes. Equilibrios traqueales a pesar de quienes les vocean de formas rígidas, en sostenimiento de una frecuencia cisheteropatriarcal plana, straight, monocanal y demasiado frecuente, que les dicen de plano y sin espesor.

Disolución oral del acento enebé en una glotopolítica afirmativa ambisonora, situada. Una sonoridad ni identitarista ni finalista ni solucionista ni antagónica y sin embargo sucediendo desde la base, siempre hacia condiciones (más) seguras.

Cuerdas del passing desde dentro. En vibración con entornos inmediatos siempre-ya instituídos con lo nombrable, lo decible, lo atendido y lo entendido. Y por eso mismo, siempre sin mismidad ni ensimismamiento. Siempre sin regímenes de propiedad con respecto a la circulación de lo impropio. La glotis como el más mundano de los campos de batalla, mismamente.

Las materias de lo dicho y su trecho hasta la instalación de los hechos. Las semióticas de los hechos y su trecho hasta la exhalación de lo dicho. Cantos de plumas vocales con refinamientos fuera de tono. Contrasopranos y mezzotenores. Afinades por disidencia. En pie por afinidad.

Jara Rocha, Mayo 2023



+ info exposición MEVAVEU https://fundaciojoanbrossa.cat/arxiu-arts-visuals/mevaveu/

+ info trabajo de Laura Llaneli https://www.laurallaneli.com/

1.6.22

Biomitomecánica de la presencia | A propósito de La Voltereta (Mar Reykjavik, 2022)

Biomitomecánica de la presencia

Una película a base de incorporaciones del presente. Su posibilidad. Su inexportabilidad. Y una escultura cilíndrica, de maestría fallera. Mar Reykjavik se expone al estudio, manipulación y manufactura de mecanismos y metodologías que expliciten una traducción a lo real. No es, por tanto, un estudio del presente sino de la biomitomecánica que hace, técnicamente, emerger presencias.

Para Sylvia Wynter, las categorías de lo biológico o fisiológico se constituyen en mutuidad con aquellas de lo narrativo, lo relatado, lo representado culturalmente. Por eso, desde su rotunda crítica al humanismo moderno-colonial, propone una revisión constante desde la complejidad biomítica con que se es. Es una praxis biomítica, la humaneza. La Voltereta atiende a la mecánica de esta praxis, en su defensa.

La humaneza emergiendo a través de operaciones de recursión, no tanto en cambio universal. La humaneza defendiendo el ensanchamiento de las formas del presente, que no la linealidad del tiempo ni la geometría euclidiana de la que no hay afuera. Una zona ancha espaciotemporal, un volumen a la vista que cambiará por combustión en iteración. Se quema hasta por dentro, una y otra vez y así apuntala la presencia fuera de quicio, en el espacio-tiempo ritual.

La Voltereta moviliza procesos auto-instituyentes que tienen la potencia de reinscribir o re-escribir las operaciones de humaneza en el hacer. En el auto-manufacturarse: versionar, crecer, cantar, inventar. En la auto-institución hay siempre giro, la cosa es desde dónde operarlo: ¿impresión <> inercia? ¿transformación <> dolencia? ¿invocación <> ficción? ¿intuición <> abrazo? ¿nutación <> reparación?

Primero está la fase de impulso, con la semiosomática de lo rígido, lo controlado, la ordenación de posiciones. Para hacerla aquí-ahora, cuatro actos en digital. Luego está el fuego, ritual para oscilar el eje en movimiento, la nutación de las formas. Y luego viene la caída en actos analógicos, una redistribución de lo factible y de lo sensible cuya salida será parecida al presente, pero habiendo encarnado la energía rotacional, una inercia, una memoria, una imaginación, unas formas de hacer. Después de la caída el presente es impresentable y urge seguir intentando su biomitomecánica. En la maestría del fallo, while mastering the fall. Somos la humaneza defendiéndose.

Jara Rocha, Junio 2022

 


 + info exposición "La voltereta" en Galería Àngels Barcelona http://angelsbarcelona.com/en/artists/mar-reykjavik/exhibitions/la-voltereta/287

+ info trabajo Mar Reykjavik https://www.mataderomadrid.org/en/residence/mar-reykjavik

1.4.22

Figúratela | A propósito de "Physical Data" (Mario Santamaría, 2022)

No es una anécdota. Es la memoria oficial de cómo se estableció uno de los regímenes tecnosociales más nocivos del presente. La meticulosa cosecha de nubascos es una operación en parte de desvelamiento, en parte de confirmación. No es una anécdota. Es la confirmación personal de cómo se hace llegar uno de los regímenes tecnosociales más nocivos del presente a su pantalla. La meticulosa peregrinación del gestor de contenidos (aka aquel con la contraseña para editar http://www.mariosantamaria.net) es un procedimiento en parte de desvelamiento, en parte de confirmación.

Se ha levantado un régimen de turbocapital que orbita en torno a sobre todo tres ejes: la figuración de la nube, el software, la plataforma y la infraestructura como servicios (SaaS, PaaS e IaaS, respectivamente) y la escalabilidad vertical estandarizada (que permite la computación bajo demanda y la customización). Se ha levantado un régimen tecnocolonial que pendula en torno a sobre todo dos planos: el epistemicidio (la aniquilación por vía informática y a escala global de cosmovisiones, sensibilidades, saberes, códigos o sistemas de inscripción) y el extractivismo (el esquilme por vía matemática y a escala planetaria de atenciones, vinculaciones y tierras raras o no).

No es diversidad, es el aplanamiento de la espesura de lo que hay. Y por eso importa la atención a los modelos y su sencilla bidimensionalidad. Toda esa complejidad en un trazo esquemático, acaso con un intento de sombreado automático. Toda esa rugosidad en un contraste limpio, pulido, como si. No es diversidad, es aplastamiento de la distancia entre lo que hay. Y por eso importa la atención a los paquetes y su supuesta linealidad. Toda esa complejidad en una circulación eficaz, acaso con un intento de desterritorialización automática. Toda esa rugosidad en una entrega rápida, inmediata, como si.

No es solo el ordenador de un tercero, y eso lo cambia todo. El mapeo de la red de inter-dependencias desde los mulliditos recovecos de las representaciones de la llamada nube, o en el mundo que corre entre nodo y nodo de telecomunicación, se convierte en una tarea vaporosa y tediosa, con matices difusos y casi imposible de producir un posicionamiento. Casi, porque sí cabe figurarse la abolición de aquello que produce luz de gas al desposeer del relato de lo inaprensible y al limitar lo que en realidad sí se puede, pero de otros modos. Cabe figurarse la abolición de aquello que evita expresarse en toda su violencia, que requiere mil trazos para perfilar un asentamiento tan profundo y excluyente de los modos de entender, de existir, de ponerse en relación.


Jara Rocha, abril 2022

 



+ info sobre Physical Data en espai L de la Casa Canals https://agenda.cultura.gencat.cat/content/agenda/ca/article.html?c=eyJrZXl3b3JkcyI6Im5pdCIsImRhdGFPcHRpb24iOiIiLCJkYXRhRGVzZGUiOiIiLCJkYXRhRmluc2EiOiIiLCJlc3BhaSI6IiIsInBvYmxhY2lvIjoiIiwiYW1iaXRzIjpbXSwiY2F0ZWdvcmllcyI6W119&page=0&article=20220520016

+ info sobre trabajo de Mario Santamaría  https://mariosantamaria.net/