Me han dado ganas de comenzar con un meme: el del día en que murió Pitágoras
(en 2020). Con mi amiga, compañera y colaboradora Femke Snelting, al
verlo nos dio un ataque de risa nerviosa por el modo en que la llamada sociedad del metro-y-medio
está aplanando las geometrías relacionales, simplificando al máximo la
complejidad de la convivencia a base de representaciones estáticas y 2D
de cuerpos potencialmente contagiosos o contagiados, tratando a toda
costa de fomentar apps de rastreo de contactos para llevar el tecnosolucionismo a otro nivel (pero quedándose siempre en el mismo, en realidad). Como si la vida pudiera someterse a una planicie previsible. Memes y apps
son sin duda dispositivos culturales a través de los que podemos
observar matices de la coyuntura presente, pero hay un texto de Femke
que recoge con precisión y cariño lo que Zach Blas practica con la noción de lo paranodal y Daphne Dragona plantea en el ciclo Nepantlas,
aprendiendo con Gloria Anzaldúa: la necesidad de habitar zonas de
encuentro más oportunas a las condiciones de inter-dependencia diversa
en que sucede la infraestructuración de lo colectivo. El texto es un
referente fundamental en caso de ansiedad cartesiana en tiempos de topologías demasiado euclidianas, y se titula Other Geometries.
Y luego –o a la vez– está el trabajo de Sylvia Wynter,
que me ha llegado a destiempo y, sin embargo, justo a tiempo. En
rigurosa transdisciplinariedad, Wynter apuntaló conceptos y figuraciones
para describir y señalar sistemáticamente las técnicas y narrativas del
proyecto Moderno, racista y colonial. El concepto más interesante para mí es el de bios-mythoi,
que ella utiliza para reaccionar a lo que llama “la bio-escolástica de
la episteme presente”, que funciona a base de producción de verdad desde
un monohumanismo hecho a medida del hombre occidental liberal.
Wynter escribió ficción y ensayo intensísimamente desde la década de
los 50 y su obra es ancha y densa, pero quizás precisamente por eso es
tan valiosa la edición de textos secundarios compilada por Katherine McKittrick, cuyo título viene de esta afirmación de Wynter: And notice! One major implication here: humanness is no longer a noun. Being human is a praxis.
En continuación con el análisis de narrativas y marcos de poder, hay
un combo que querría compartir así, como combo. Por un lado, está El murciélago y el capital, de Andreas Malm:
un meticuloso volumen en el que se comparan los fenómenos del cambio
climático y el SARS-CoV-2 desde sus diferencias (en la respuesta y
gestión institucional y social de cada una de ellas) y desde su evidente
interrelación: llevamos años viendo venir este tipo de transmisiones
zoonóticas (que se dan cuando un patógeno cruza la frontera de las
especies), y la era de las pandemias ha sido generada a base de estresar
a los ecosistemas con prácticas extractivas de deforestación, ganadería
intensiva y combustión fósil. Todo forma parte de una emergencia que es
crónica y se articula en torno al eje norte-sur. Por otro lado está Fuck Green New Deal,
un libreto brevísimo que recoge las ponencias que tuvieron lugar en
octubre de 2019 en la Fundación de estudios libertarios Anselmo Lorenzo,
bajo el título Colapso y alternativas: anticapitalismo y autogestión.
Como se puede intuir por el título, se trata de posturas críticas con la
gestión exclusivamente institucional del colapso en forma de acuerdos y
transiciones ecológicas orquestadas de arriba-hacia-abajo. Yo lo leo
como un recordatorio de la necesidad de acción a varias escalas
espacio-temporales (más allá y más acá de los cortes estado-nación o UE,
por ejemplo) ante el avance del desarrollismo, los ecofascismos, y
todas las formas del capitalismo verde. No hay desarrollo sostenible
posible. Y no está claro que vaya a haber instituciones no
desarrollistas, tampoco. Quizás en el vórtice de este combo se está
agitando algo transformador.
En medio de todo esto, no he dejado de recibir libros de poesía (o
para-poesía, aprox) enviados por amigas y camaradas. Cassandra Troyan me
envió Freedom and Prostitution:
una composición exquisita y brillante, escrita y circulada en
solidaridad con las trabajadoras sexuales de todas partes eligiendo
nombrarlas a ellas y no a quienes les someten a violencias mortíferas,
exclusiones y criminalizaciones de todo tipo. Una escritura encaramada a
la lucha en simultáneo por que el trabajo sexual sea considerado
trabajo, pero también por la abolición del trabajo: Full war / for the sex workers against work. Helen Prichard, por su parte, me trajo We Are Made Of Diamond Stuff, una increíble implosión psiscotrópica queer
que gira el mundo más mundano y se extiende por las paredes de
cualquier lugar (o mejor dicho, de un lugar cualquiera), haciendo un
despliegue de virtuosismo y exuberancia oral tan dura, tan hermosa, tan
de diamante. Con Kym Ward me intercambié borradores de su holding spell,
un hechizo iterado que toma los 4 elementos para activarlos en una zona
entre las palabras y los mundos que “se magnifica por el reconocimiento
colectivo de una voluntad de manifestar algo distinto”. El trabajo poético de Alexis Pauline Gumbs
también va en esa línea, y ella a menudo hace lecturas oraculares a
partir de su propia escritura; recomiendo muy mucho la trilogía
compuesta por Spill, M Archive y DUB.
Y bueno, para acabar quería compartir unos materiales que me parecen
muy útiles para quienes co-criamos o maternamos o como diantres podamos
llamar a esto que hacemos sin aplicar un recorte binario, esencialista,
nuclear o identitarista. Acerca de cómo enfrentar la cuestión de la
supremacía blanca con las criaturas de forma cotidiana y antes de que
sea demasiado tarde, Jennifer Harvey comparte los puntos centrales de su
libro Raising White Kids en esta entrevista. El libro NO! Against Adult Supremacy, de Dog Section Press, recoge varias perspectivas acerca del adultocentrismo y la cultura buenista del sometimiento a la infancia. Pero el vídeo de la charla de Rocío Lanchares Bardají
en las jornadas de Maternidades Bollo acerca de experiencias más allá
de la biparentalidad es de una finura radical que necesitaba compartir
al final del todo, como para seguir con ella un buen rato, porque me
ayuda a seguir errando, inventando y probando cosas con mis compas,
también desde esta retaguardia.
BONUS TRACK! Gender Critical, de Contra Points
(vía Clara Piazuelo), que es puro bonus y pura entrega porque
admirablemente se toma el tiempo, la energía y la generosidad para
escuchar e incluso empatizar en puntos específicos con la ola terfa (anglicismo que se traduce como feministas radicales trans-excluyentes) y las supuestas motivaciones con que nos asedia. Por supuesto, NOT sorry.
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foto de Ona Bros <3
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