[En el marco del ciclo "" comisariado por Quiela Nuc y accesible semana por semana en el canal de La Casa Encendida en Filmin, un coloquio online --emitiendo desde La Fuliola, en pleno páramo de Lleida ;)]
En esta sesión presentamos tres películas que analizan las relaciones de
poder que el ser humano ha construido sobre los animales. Partiendo del
género musical, el documental antropológico y la estética videoclipera,
trazamos un recorrido desde la oscura Edad Media hasta la guerra de
Vietnam para entender cómo este sometimiento ha configurado la sociedad
contemporánea y la relación con lo otro.
El proyecto Render finaliza en la Sala Amadís a través de la
presentación de la publicación que recoge todo el proceso de
investigación de este proyecto de comisariado beneficiario de las Ayudas
Injuve 2018/2019.
Render es un proyecto de investigación en el que han participado Quiela Nuc (Madrid, 1990); Mar Reykjavic (Sagunto, 1995) y Jara Rocha
(Madrid, 1984) y que se ha desarrollado a modo de residencia artística
con tres renderizaciones abiertas al público que han tenido lugar tanto
dentro como fuera de la Sala Amadís.
La última de estas tres renderizaciones comprende la presentación de
la investigación mediante una circulación espacial por la sala que
alberga diferentes capas y alusiones a la publicación, pero que
trasciende su formato y se expande espacialmente haciendo que los
cuerpos de los participantes oscilen alrededor de esos objetos y
reflexionen sobre el acto íntimo de la lectura en un espacio público y
colectivo.
[Con Mar Reykjavik y Quiela Nuc. El domingo 23 de junio, a las 11:30h, en Madrid (en la boca de metro Marqués de Vadillo, salida Antonio López)]
Desde lo alto del Cerro de las Ánimas, al “otro lado” del río, se
obtiene un ángulo desde el que Arganzuela brilla tanto como el sílex que
hace miles de años yacía en sus tierras. Su topología vista en conjunto
y con el sol de primera hora de la mañana, se asemeja a una de esas
masas de arena kinética, tendencia en instagram. Una superficie pulida,
simétrica, suave e inerte. Son muy pocos los segundos en los que se
puede observar la imperturbabilidad de la arena. En vista satélite son
tendentes a ninguno. Pero están los trompos y las fuentes.
Después,
aparece el cuchillo o la navaja tornasolada para descubrir lo soterrado,
esas formas de colores que caen como las lascas de la cuarcita recién
afilada o que se expanden como los líquenes sobre las lápidas, porosos y
resistentes al paso del tiempo, a sus capas: no brilla sólo aquí-ahora.
La arena se desmorona con el corte, caen los relatos hegemónicos y
las grietas en la memoria material hacen visible lo errado, el daño, lo
no contado, lxs otrxs cuerpxs. El fallo y la falla.
Un derrape en cenital, un estrato en horizontal, una vida no-lineal
acotada a un enclave de pago. Economías del entierro cerca de un campo
de. Es acaso un render del dónde-aquí.
En esta segunda renderización queremos rajarlo todo en un trozo de
mundo para encontrar espacios de lo posible. Y lo haremos en la víspera
de San Juan, durante esas horas que permiten romper el pasado y
(re)generar una/otra cosa, un/otro lugar. Antes y/o después del
cuándo-ahora.
Fecha: 23 de junio (11:30h) Lugar: Madrid. Boca de metro Marqués de Vadillo (Salida: Antonio López).
Se recomienda llevar líquidos para favorecer la hidratación, calzado cómodo y protección solar.
Primera renderización / Apertura del proceso: Martes 23 de abril de 17:00 a 19:00. Sala Amadís.
RENDER es una propuesta de investigación/acción colectiva se presenta
como una arquitectura mutable mediante la que pensar, intervenir y
acuerpar los valores estéticos, sociales y culturales derivados de la
imagen digital en el postcapitalismo.
Este proyecto de residencia surge ante la necesidad de generar un
corpus teórico práctico en torno al render como posibilidad y
herramienta artístico-política en la creación de imágenes/presencias
desde una perspectiva multidisciplinar, hispanohablante, interseccional,
intergeneracional y no-lineal.
Adoptando los preceptos funcionales del software de código abierto y
la filosofía DIWO (Do It With Others / Hazlo con otrxs), la
investigación, que se desarrollará a lo largo de 2019, se plantea como
un proceso de pensamiento en el que la autoría y las taxonomías
profesionales sobre las que se yerguen la mayoría de las propuestas
comisariales (artista-investigadora-curadora-público) terminan por
diluirse. Durante la residencia, el proceso se abrirá de manera
progresiva para que pueda ser modificado y mejorado por otros agentes
más allá de la tríada inicial.
Son los noventa. Cuatro jóvenes (Virginia Barratt, Julianne Pierce,
Francesca da Rimini y Josephine Starrs) deciden combatir el calor del
verano australiano iniciándose en el chick porn (porno para
mujeres). Utilizando ordenadores robados, su propósito inicial se
desvanece progresivamente y deriva en la creación del Cibermanifiesto feminista para el siglo XXI (1991) y All New Gen
(1993), un videojuego para ‘géneros no específicos’. Nace VNS Matrix.
Paralelamente, la teórica británica Sadie Plant reclama la cibernética
como un espacio feminizante y feminizador; Sandy Stone, pensadora y
artista transexual estadounidense, apunta la perpetuación de cuerpos
sexuados en términos binarios en el espacio virtual como una extensión
en red del poder heterocapitalista patriarcal; Donna Haraway publica Manifiesto para cyborgs: ciencia, tecnología y feminismo socialista a finales del siglo XX (1991).
Veinticinco años después, poco queda de esa autonomía e independencia
del ciberespacio proclamada por las artistas y teóricas pioneras en el
contexto específico de internet. Tras la caída de las dotcom,
el devenir social de la red y, consecuentemente, la imagen de sus
usuarixs, se encuentra capitalizado y normalizado por megacorporaciones
empresariales. No obstante, como en todo sistema, existen fisuras,
espacios para la militancia y la disidencia. Oportunidades de desertar.
El ciberfeminismo no ha muerto, sino que, al igual que internet, ha
evolucionado en otras corrientes y formas de acontecer (cyborgfeminismo,
technofeminismo, xenofeminismo, transfeminismo), -ismos híbridos que atraviesan todo tipo de tecnologías, formatos y expresiones artísticas.
Hasta que las cosas y los cuerpos sean como queremos que sean
no es un ciclo de cine. Se trata más bien de un conjunto de obras
audio/visuales que se oponen a la norma, a la taxonomía, al paradigma
biológico de lo ‘natural’, a la Realidad con mayúscula y unívoca, a la
pureza y al binarismo. Atravesadas todas ellas por la relación entre
tecnología y género (entendido éste como un constructo social no
limitado únicamente a la norma sexual, sino extensible a todo sistema de
dominación identitaria), las piezas comisariadas abordan la
(de)construcción de cuerpos y roles desde una perspectiva queer,
tecno(dis)útopica, a veces mística; recuperan ese potencial liberador
primigenio del ciberespacio y las telecomunicaciones, convirtiéndolas en
herramientas para trascender la carne; se agencian el código estético y
narrativo propio de internet, lo subvierten; son fracturas,
manifiestos, (auto)retratos, (hiper)conexiones. Ruidos que proponen una
mirada autónoma e independiente de estándares (a veces colectiva pero
siempre ‘alien’) sobre la propia imagen, que buscan borrarla y retomarla
de nuevo, jugar con ella, erotizarla, moldearla, pixelarla,
sobreexponerla y volver a borrarla hasta que las cosas y los cuerpos
sean como queremos que sean.
Comisariado por Quiela Nuc
>> DOMINGO 22 ENE. 18:30 H, Móstoles: MyMy
Anna Helme, 2014, inglés, subtítulos en español, 14 min
I.K.U.(This is not LOVE. This is SEX)
Shu Lea Cheang, 2000, inglés-japonés, subtítulos en español, 74 min
Charla con Jara Rocha
Desde dos narrativas y estéticas muy dispares y distantes en el tiempo, I.K.U. y MyMy
navegan en el potencial de la tecnología para construir y destruir los
límites anatómicos, oponiéndose a la noción monolítica y hermética del
ser humano. Plantean cuestiones sobre la corporativización del cuerpo y
las sensaciones, la viralidad y la creación de comunidades afines. Ambas
artistas conciben el cuerpo como un contenedor hecho para ser abierto,
compartido y codificado. Influenciadas por los textos fundacionales de
VNS Matrix, Donna Haraway, Greg Bear y Judith Butler; Shu Lea Cheang
idea un universo distópico en el que grandes empresas negocian con
orgasmos, mientras que en la tecnoutopía de Anna Helme las «personas»
pueden generarse a partir de un juego DIY (Do It Yourself / Házlo tú
mismx). En las dos piezas, la red aparece como extensión del cuerpo,
como un todo indivisible en constante retroalimentación.