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6.6.24

La composición activa de la presencia | CONCRETA 23


Une rider se ha bajado de la bici para unirse a un piquete, una científica ha abandonado los electrodos para hablar con sus sujetos de estudio, un pájaro ha reaprendido a volar con un dron, un equipo curatorial ha quedado perplejo por las categorías de audiencia heredadas, un grupo de ecologistas ha reconsiderado las deudas del territorio que defienden, un erizo ha compartido su duelo transespecies: todes atravesando de un modo u otro un proceso simultáneo pero diferenciado de rechazo y afirmación en mitad de un entramado infraestructural ingente de captura de datos. Basándonos en estas historias proponemos que las artefactualidades de mediación técnica han sido y son agentes activos en las composiciones ontoepistémicas del presente, y de la presencia. Así, esas artefactualidades son composiciones complejas de semióticas y materialidades que claramente proveen de controversias y daños; pero también de potencias regenerativas, genealogías otras y latencias sorpresa para entender modos relacionales porque, como afirma Ruth Wilson Gilmore: «la abolición tiene que ver con la presencia, no con la ausencia. Tiene que ver con construir instituciones que afirmen la vida». Esta operación editorial se constituye como una zona de manufactura y circulación de preguntas y maniobras logi(sti)cas específicas ante los regímenes extractivistas de captura y control de datos, cuerpos y materias, que afianzan y acentúan categorías de análisis muy poco oportunas para habitar de otro modo la complejidad de lo que hay o podría haber en caso de organizarnos de maneras radicalmente distintas. Hemos querido enunciar coralmente nuestra voluntad de cuidar de espacio-tiempos de estudio, resistencia o abolición de ciertas culturas de la métrica y métricas de la cultura, que sean transversales y basados en la porosidad, la curiosidad y la temporalidad pausada que las situaciones de urgencia y crisis sin embargo requieren. Las contribuciones aquí recogidas han surgido de las praxis de investigadores vinculades al comisariado, la documentación, etnografía, microfenomenología o la militancia explícita. La composición activa de la presencia está tratada así desde una perspectiva múltiple e inestable, a través de prácticas que no necesariamente se colocan en coherencia. No obstante, nos aventuramos a proponer algunas trayectorias de lectura, sin forzar a una alineación y sin pretender tampoco conciliar diferencias. La primera se imanta en torno a la pregunta por la presencia en la redefinición de los modos de habitar los significados de colectividad, lucha, gobernanza, atención, encuentro, acceso, eficiencia, legitimidad o participación. Los lenguajes que atestiguan la naturaleza disparatada de las infraestructuras de datificación, su compartimentalización y los ocultamientos resultantes. En una conversación, Andrew Dewdney, Katrina Sluis y Victoria Walsh discuten la importancia creciente de las analíticas de visitas en museos y cómo les trabajadores culturales luchan por hacer sentido con categorías introducidas por expertos. Jose Iglesias García-Arenal reflexiona acerca de la redefinición de la vida en el planeta NextGeneration cuando se ofrece como un servicio y de forma eficiente segmenta, tokeniza y sacrifica las tupidas e insondables interacciones que de hecho han supuesto lo que implican los tirabuzones de la vida misma en un territorio. Otra circula a partir de la pregunta por los recortes y aplanamientos de la experiencia política y estética proveídos por el paradigma solucionista computacional. Al presentar el Partido Político Sintético, operado por una IA, Asker Bryld Staunæs se ha implicado con las figuras de les no-participantes en un proceso electoral; y en su análisis del trabajo de reparto, Júlia Nueno Guitart ha estudiado las tensiones entre la experiencia vivida de les riders y la lógica algorítmica de la plataforma que les gestiona. Aquí observamos intentos de convocar a la detección de lo que ha sido extraído o borrado de la experiencia en un sentido espeso: lo cancelado, sesgado, escondido como parte del proceso mismo de cuantificación y medición. De manera crucial, esta pregunta activa otra: ¿cómo llevar a cabo prácticas de remediación ante las consecuencias de esos aplanamientos, sin invisibilizarlos? Por ejemplo, como Katrin Heimann y Maxime Le Calvé nos han invitado a considerar, la escucha radical puede facilitar espacio de alteración científica con respecto a la otredad: y por medio del meticuloso diagramado de la infraestructura de un pájaro mi gratorio, Felix Stadler, Gordan Savičić y Vladan Joler han explicitado entramados naturoculturales y revisado condiciones de interdependencia. Algunas implicaciones de la supremacía de los monocultivos infraestructurales contemporáneos se pueden leer en una tercera trayectoria que cataliza por un lado la evidencia de nuestra propia complicidad en los sistemas de captura rampantes, y por otro los procesos de liberación de estos por medio de solidaridades elásticas y creativas. Sin duda, el borrado y la sobreexposición mortífera ocurren en distintas intensidades y afectan de forma desigual a modos de existencia a lo largo de las líneas de privilegio y opresión trazadas por la sistematización propia de genocidios, ecocidios, epistemicidios y cybercidios. Miriyam Aouragh ha registrado la implementación de internet en Palestina. Romi Ron Morrison ha ofrecido tácticas desde la genealogía de codificación para el apoyo mutuo: frente a la típica computación racista de la posilustración residual, una computación negra fugitiva. Al mismo tiempo, el sistema provee de todo un espectro de intensidades para conservar complicidades implícitas y procesos de ágil asimilación: Abelardo Gil-Fournier y Alfredo Puente han activado una conversación acerca de las tierras y atmósferas más ordinarias, más acá de la abstracción de lo planetario; y Cassandra Troyan ha articulado un poemario en torno al urgente desmontaje de toda una episteme computacional antropocéntrica y asesina demasiado predecible: nubes sobre nubes sobre nubes. Nos preocupan las rigideces de las figuraciones en un clima relacional que parece necesitar ya cuidados paliativos. Pero nos negamos a ofrecer(le) respuestas al régimen y hemos optado por compartir experiencias de fuga de los códigos de la Modernidad capitalista y patriarcocolonial. Los materiales a continuación ofrecen espacios de negociación y actualización de coconstituciones y articulaciones sistemáticas. Hemos intentado reenmarcar la presencia como un eje de lucha por la justicia tecnosocial, invitando a conectar con otras energías en la difícil tarea colectiva de sostener estructuras vitalistas y abiertas a la intemperie de todo lo que late. Editores invitades: Jara Rocha y Nicolas Malevé + info: http://www.editorialconcreta.org/-Concreta-23-La-composicion-activa-

4.10.22

Booklaunch | Volumetric Regimes: Material Cultures of Quantified Presence

"Volumetric Regimes makes an essential contribution to the ways in which we must rethink matter politically and ecologically. As the book unfolds, ontological questions of intensities, dimensions, and substance are denaturalised as mere properties of matter that can be measured, modified, and thus computed, which today are exemplified by 3D modelling and parametric design, but are shown to be part of processional life-worlds that relational and mutually informed and informing. Not the partitioning of bodies, particles, datapoints, and spaces as techno-capital and techno-science would have it but a material enmeshment that brings the volumetric into presence otherwise." Susan Schuppli

This radical multi-form collective investigation traces the cutting edge of how bodies and subjects are rendered technologically. It proposes multi-dimensional forms of intervention, and claims an experimental horizon of the possible, shattering the mantra of unavoidability.” — Olga Goriunova

 

To download the pdf and/or order a paper copy on-line: 

http://data-browser.net/db08.html

http://www.openhumanitiespress.org/books/titles/volumetric-regimes/ 

Six years of trans*feminist disobedient action-research on 3D technologies, paradigms and procedures culminated in Volumetric Regimes: Material Cultures of Quantified Presence (Open Humanities Press 2022, DATA-browser series, eds. Geoff Cox and Joasia Krysa). Compiled by Possible Bodies (Femke Snelting and Jara Rocha), the publication brings together diverse materials on the political, aesthetic, computational and relational regimes in which volumes are calculated. The book foregrounds technological practices that invite widenings of what is possible. With contributions by Sophie Boiron, Maria Dada, Pierre Huyghebaert, Phil Langley, Nicolas Malevé, Romi Ron Morrison, Simone C. Niquille, Helen V. Pritchard, Jara Rocha, Sina Seifee, Femke Snelting and Kym Ward.

Tuesday 4 October 20:00 – 22:00 @ Varia, Rotterdam (NL)
https://varia.zone/booklaunch-volumetric-regimes.html

The event at Varia celebrates the wiki-to-print paper edition designed and developed by Manetta Berends. It is a special moment in an ongoing multi-local launch, made up of playful contributions, informal responses and interactive formats proposed by comrades in the making of technosciences otherwise.

The evening starts with a performative introduction by the editors, followed by an intervention by designer, artist and researcher Alex Zakkas in conversation with Manetta Berends.


Books will be sold at the event at a reduced price.
All materials have also been published on a dedicated wiki: https://volumetricregimes.xyz/

Volumetric Regimes is produced with support from London South Bank University and Liverpool John Moores University.


(pic by Varia https://varia.zone/archive/2022-10-04-Volumetric-Regimes-booklaunch/)



11.2.15

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Dice V. Monroy que él no escribe, que a él le gustaría pensar que lo que produce “tiene que ver con su tiempo y no con la literatura”. Una premisa similar podría serle aplicada a Mariano Blatt. Y a ambos, con ello, una posición señalada y consciente en el mapa de cambios de contextos de la escritura; en el mapa de virus y vídeos y memes y generaciones en tránsito de disociación de lo que había en lo que habría, o en lo que de hecho hay pero vive fuera de las clasificaciones que en ya otro mundo, con otras costumbres tiempo-espacio, sirvieron para entender, recibir y generar el arte como Arte, la poesía como Poesía.

¿En qué podría consistir el costumbrismo poético de un mundo que podamos llamar nuestro? Igual en lo de las discos, los bailes, lxs chicxs guapxs/lindxs a lxs que quieres besar, o saludar por la calle, u oler por debajo de la remera/camiseta; un poco de md, un poco de…

       todo lo que digo es porque pasó             
                                                        o porque quise que pasara

Hechos de la realidad. Costumbres de época. Más que creencia, cuerpos y deseos. Y su retrato nítido, si ha de tomar texto; su registro más que su recuerdo; su construcción experiencial: en condensación y en vivo. Porque el presente continuo no existe salvo encapsulado en el flash de la droga, en el cruce de ojos en el baño, la estroboscópica, el olor un segundo, el viento en el flequillo de ése/ésa/ésx, y un verso afinado para nombrar lo que parece que existe. O acaso, si es que no, para hacer existir lo que pareció que no existía porque no había sido dicho.

Lo nombras,  se va, se queda, se va. Y casi que nunca sale bien –cuidado con eso– casi que siempre roza la cursilería de una autorreferencialidad mate. Pero si triunfa y captura la sensación de ser joven en una acera, parado, desafiante del universo con su belleza lampiña-o-frondosa y dorada, consigue esta escritura del tiempo tan acertada como la que pueda detener-retener el preciso momento en que una experiencia se agarra del mundo, del famoso afuera y del famoso adentro. Es decir logra, en el panorama de ansiedad, consumo y desconexión epocal, un brillito de verdad física. De puro estar. Un brillo que puede decir que “la vida era entonces una cosa real / porque pasaba una parte adentro mío / y otra un poco más afuera / justo arriba de la cabeza / como un tubito de luz amarillo que a veces crecía / y a veces se achicaba / hasta casi casi desaparecer”.

Por esto es por lo que, de todxs lxs poetas posibles, el catálogo de la Banda Editorial Silvestre empieza con Blatt. La publicación de EMOTION, en nombre de la Silvestre, viene a luchar contra el NO NOS VAMOS, NOS ECHAN que opera desde hace décadas en la edición del trozo de arte textual/lingüístico que en el Estado de España ha tomado por nombre poesía. Algo así como entrar en una pista, mirar de frente y engarzar con los deseos verbales de al menos una generación, definida por filtraciones de mundos y no por años de nacimiento, es la operación propuesta.  Una que viene a ganarse para la lectura el placer de lo que habita en la lengua & la toma de poder sobre las maneras en las que la lengua habita los libros, las páginas, las tipografías, las portadas y papeles.

Tan alto y tan fuerte y tan dentro de lugar – así nace una banda editorial silvestre.

y hacen un tumblr
y hacen un hotglue